Un día tuve cuatrocientos pesos en la bolsa. Un día cuando fue ese día tuve 20 años en la otra bolsa, la del pantalón. Entonces saqué veinte mil besos de la bolsa más grande que traía, esta colgaba de mi hombro y estaba hecha de tela con flores, me los puse en el corazón y se los regalé a mi novio, el que en ese entonces llevaba en la otra de las bolsas en turno. Como a mi novio sacado de la bolsa le gustaron mis besos se los guardó en la más pequeñas de sus bolsas, en donde cabía poco pero nada se salía, los aplastó en besos chiquitos y los hizo caber a fuerzas. No importa que se hayan apretujado, eran tan valiosos mis besos que los quería coger, para guardarlos en una de las novecientas bolsas de besos que tenía en su casa.
Ese día decidí darle un valor económico a mis besos, pues como ya traía un poco de morralla en la otra de mis bolsas del pantalón, quise tener un tanto más gorda la alforja. Pero para ese entonces mi novio en turno era el más pobre de los diablos y me dijo: “Si me das tiempo puedo conseguir dinero para comprar un hilo, coser la bolsa derecha de mi pantalón y después juntar todas las monedas que vea a mi paso y pagaré tus besos”. Como yo conocía el valor de mis besos acepté, esperando ambiciosamente que fueran pagados al más alto de los precios… Los días pasaron, un día no tuve ni un peso en ni una de mis bolsas. Un día cuando fue ese día tuve una llamada telefónica y una invitación a caminar. Entonces caminé de la mano del en ese entonces mi novio en turno, sacó de su bolsa unas cuantas monedas y pagó un café con logotipo de sirena, moca blanco por su puesto. Entramos a una librería de imagen amarilla y letras moradas, revisamos cientos y cientos de libros; de diseño y arquitectura, de Julio Cortázar, amo y señor de los modelos para armar, de fotografía contemporánea, de viajes a la India, de café colombiano, de Virginia Wolfe y de Jean Paul Sartré y su existencialismo para beber en taza de porcelana francesa… Anduvimos, fuimos, subimos y regresamos. Dos, tres horas tal vez, todo en la librería. Pero nada los suficientemente bonito para lo barato que tenía que ser. De repente LA DIVINA COMEDIA, adornada con una pasta gruesa, café y tipografiada en dorado. 40 o 50 centímetros de largo, tal vez el libro en edición especial que más he deseado tener en esta la pobre de mis vidas, novecientos pesos y mi cara triste.
Entonces mi ahora ex novio eligió un tomo y se dirigió a la caja, sacó de una de sus bolsas del pantalón (la que estaba zurcida) unas cuantas monedas y unos cuantos billetes tal vez de veinte. Pagó el libro y me hizo señas, salimos de la librería y sacó de la bolsa la compilación de poemas de cierto uruguayo cuyos días finaron no hace mucho. La pasta era gruesa, gris, grande, hermosa. Me habían pagado con Mario Benedetti y sus poesías el monto completo de mis besos. El libro ahora no está conmigo, lo dejé prestado en manos de alguien a quien quise mucho y ahora no es mi amigo, pero sé, que amante de Benedetti lo conservará y para esta fecha ya lo habrá leído 15 o 20 veces, por decir poquito. Lo especial de este libro es que cada poema venia acompañado de fotos del poeta haciendo cosas que amaba hacer. Todas en blanco y negro. El libro no es caro y no creo que sea difícil volver a conseguir, algún día estará de regreso, sin embargo el señor Benedetti estará, junto con su Tregua, la señorita Avellaneda, sus Inventarios 1 y 2 y su amado Montevideo para toda la eternidad. Larga vida, señor poeta.
…..desde lo acontecido había querido escribirle algo al poeta difunto, sin embargo no me había dado el tiempo y no había encontrado la chispa, espero que les haya gustado, de esta historia el 50% es cierto y el resto no, es ficción, empezando por lo del regalo jajaja! Ese libro estuvo en mis manos pero yo me lo regalé solita, y ya no está, está en manos de un amante de Mayito B.
Ahora quiero agregarles un link en el que pueden leer una dedicatoria a Benedetti mucho mejor que la mía, es de un militante del Partido Comunista Portugués, José Saramago.
Benedetti
By José Saramago
El susto fue grande, Mario Benedetti estaba en el hospital y su estado era considerado grave. Ángel González se nos fue casi sin aviso, en una fría madrugada de enero. Que ahora la vida de Benedetti estuviera en peligro allá en su distante Montevideo era algo que la preocupación aquí despertada no se resignaba a aceptar. Y, con todo, nada podíamos hacer. ¿Enviar telegramas, a la antigua usanza? ¿Mandar recados a través de algún amigo? ¿Rezar una oración por su pronto restablecimiento, si con eso no fuésemos a provocar la ira laica de Mario? Pilar encontró la solución. ¿Qué era, en verdad, Mario Benedetti, qué había sido él en toda su vida, mucho más que las múltiples profesiones ejercidas? Poeta. Entonces arranquemos sus poemas de la inmovilidad de la página y hagamos con ellos una nube de palabras, de sonidos, de música, que atraviesen el mar atlántico (las palabras, los sonidos, la música de Benedetti) y se detenga, como una orquesta protectora, delante de la ventana que está prohibido abrir, acunándole el sueño y haciéndolo sonreír al despertar. A los médicos algo se les debe, reconozcámoslo, pero nosotros, todos los que alredor del mundo hemos dado nuestra contribución personal, juntando poemas de Benedetti a los poemas de Benedetti, también hemos tenido parte en el trabajo. Mario Benedetti está mejor. Leamos entonces un poema suyo.
Ese día decidí darle un valor económico a mis besos, pues como ya traía un poco de morralla en la otra de mis bolsas del pantalón, quise tener un tanto más gorda la alforja. Pero para ese entonces mi novio en turno era el más pobre de los diablos y me dijo: “Si me das tiempo puedo conseguir dinero para comprar un hilo, coser la bolsa derecha de mi pantalón y después juntar todas las monedas que vea a mi paso y pagaré tus besos”. Como yo conocía el valor de mis besos acepté, esperando ambiciosamente que fueran pagados al más alto de los precios… Los días pasaron, un día no tuve ni un peso en ni una de mis bolsas. Un día cuando fue ese día tuve una llamada telefónica y una invitación a caminar. Entonces caminé de la mano del en ese entonces mi novio en turno, sacó de su bolsa unas cuantas monedas y pagó un café con logotipo de sirena, moca blanco por su puesto. Entramos a una librería de imagen amarilla y letras moradas, revisamos cientos y cientos de libros; de diseño y arquitectura, de Julio Cortázar, amo y señor de los modelos para armar, de fotografía contemporánea, de viajes a la India, de café colombiano, de Virginia Wolfe y de Jean Paul Sartré y su existencialismo para beber en taza de porcelana francesa… Anduvimos, fuimos, subimos y regresamos. Dos, tres horas tal vez, todo en la librería. Pero nada los suficientemente bonito para lo barato que tenía que ser. De repente LA DIVINA COMEDIA, adornada con una pasta gruesa, café y tipografiada en dorado. 40 o 50 centímetros de largo, tal vez el libro en edición especial que más he deseado tener en esta la pobre de mis vidas, novecientos pesos y mi cara triste.
Entonces mi ahora ex novio eligió un tomo y se dirigió a la caja, sacó de una de sus bolsas del pantalón (la que estaba zurcida) unas cuantas monedas y unos cuantos billetes tal vez de veinte. Pagó el libro y me hizo señas, salimos de la librería y sacó de la bolsa la compilación de poemas de cierto uruguayo cuyos días finaron no hace mucho. La pasta era gruesa, gris, grande, hermosa. Me habían pagado con Mario Benedetti y sus poesías el monto completo de mis besos. El libro ahora no está conmigo, lo dejé prestado en manos de alguien a quien quise mucho y ahora no es mi amigo, pero sé, que amante de Benedetti lo conservará y para esta fecha ya lo habrá leído 15 o 20 veces, por decir poquito. Lo especial de este libro es que cada poema venia acompañado de fotos del poeta haciendo cosas que amaba hacer. Todas en blanco y negro. El libro no es caro y no creo que sea difícil volver a conseguir, algún día estará de regreso, sin embargo el señor Benedetti estará, junto con su Tregua, la señorita Avellaneda, sus Inventarios 1 y 2 y su amado Montevideo para toda la eternidad. Larga vida, señor poeta.
…..desde lo acontecido había querido escribirle algo al poeta difunto, sin embargo no me había dado el tiempo y no había encontrado la chispa, espero que les haya gustado, de esta historia el 50% es cierto y el resto no, es ficción, empezando por lo del regalo jajaja! Ese libro estuvo en mis manos pero yo me lo regalé solita, y ya no está, está en manos de un amante de Mayito B.
Ahora quiero agregarles un link en el que pueden leer una dedicatoria a Benedetti mucho mejor que la mía, es de un militante del Partido Comunista Portugués, José Saramago.
Benedetti
By José Saramago
El susto fue grande, Mario Benedetti estaba en el hospital y su estado era considerado grave. Ángel González se nos fue casi sin aviso, en una fría madrugada de enero. Que ahora la vida de Benedetti estuviera en peligro allá en su distante Montevideo era algo que la preocupación aquí despertada no se resignaba a aceptar. Y, con todo, nada podíamos hacer. ¿Enviar telegramas, a la antigua usanza? ¿Mandar recados a través de algún amigo? ¿Rezar una oración por su pronto restablecimiento, si con eso no fuésemos a provocar la ira laica de Mario? Pilar encontró la solución. ¿Qué era, en verdad, Mario Benedetti, qué había sido él en toda su vida, mucho más que las múltiples profesiones ejercidas? Poeta. Entonces arranquemos sus poemas de la inmovilidad de la página y hagamos con ellos una nube de palabras, de sonidos, de música, que atraviesen el mar atlántico (las palabras, los sonidos, la música de Benedetti) y se detenga, como una orquesta protectora, delante de la ventana que está prohibido abrir, acunándole el sueño y haciéndolo sonreír al despertar. A los médicos algo se les debe, reconozcámoslo, pero nosotros, todos los que alredor del mundo hemos dado nuestra contribución personal, juntando poemas de Benedetti a los poemas de Benedetti, también hemos tenido parte en el trabajo. Mario Benedetti está mejor. Leamos entonces un poema suyo.

Mario Benedetti por Daniel Mordzinski
7 comentarios:
woooow que total Giovana.....!!!
dejame decirte que Chile es el unico Pais latinoamericano primermundista Santiago es tan bello urbanizado limpio y moderno y a dos horas de Valparaiso asi que buena eleccion chica!!!....dedicare las entradas de Neruda y Chile a tu sueño...asi que nunca dejes de soñar
Es, creativo, tiene chispitas de colores, es dulce como helado, lo sencillo lo hace digerible, y como siempre muy muy sabroso a mis ojos, gracias, me gusto muchísimo, muchísimo.
qué hay, Familia????
muchas gracias por la dedicatoria, Danna. Me pone feliz.....
gracias Geo, creo te estás convirtiendo en una más de esos pocos leectores fieles, es genial saber que a las personas les gusta lo que haces....
por otra parte, me gustaría que le dieran clik al link q les puse de Saramago, esq descubrí que me habia equivocado de página UPs!! pero ya está todo bien... jajaja lean lean... esq me emociono mucho.. :)
besos!!
Me encantas Giova.. me facinas!
Me gusto muchisisimo, me encanta que me hagas imaginar, y déjame sincerarme contigo; pensé en ti como la chica en algunos momentos y en Maik. Pero al final se perdió esa imagen (no se xq)
Otra cosa:
Déjame decirte también, que después de escuchar tanto a José Saramago en la escuela (gracias a ti) le agarre curiosidad.. y desde ese entonces estaba atenta a ese nombre cada vez q lo leía o lo escuchaba. Hoy caminaba por la calle y vi el elefante morado y me acorde de ti... entro al AVE FENIX y pides q leamos el link y déjame decirte que fue un impacto leer la primera parte "Culturalmente, es más fácil movilizar a los hombres para la guerra que para la paz", no tenia ninguna imagen de lo q escribe Saramago, pero ahora me encuentro mucho mas ansiosa por leer mas.
Espero con ansias el día que nos pongamos de acuerdo para leer todas juntas a este hombre.
Escribes padrisimo, muy bonito :) quiero se como tu de grande
chale kirby.... qué bonito que hayas pensado en mi y en el maik.. ajajaja... (que no lea esto el maik porq me dará pena.. jajaja)... al final de cuentas la labor del escritor es crear imégenes en la cabeza del hombre, ya ven, a mí igual me late la dibujada, la dibujada de paisajes y personajes en la cabeza de ustedes, señoritas..... gracias por los wenos comentarios, me dan mas ganas de hace mas maas maaas cosas..... :)
descubrí algo... el link que yo habia puesto era para que se leyera una dedicatoria que hacia saramago a benedetti, pero cada que se actualiza el blog de saramago se recorre el número de entradas haciéndose mas abtiguas, el chiste es que se recorre, asi que lo que haré será plagiar a saramago y pegarles la dedicatoria, sé que ya es muy antiguo esto que escribí pero no se cumplió por completo la esencia de mi texto..
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